Este ejercicio se trata de trabajar sobre una imagen de un territorio a elección, y pensarlo más allá de los límites políticos que conocemos.

Una primera etapa consiste en que este territorio elegido, sea “mapeado” con contenidos recolectados a partir de una tarea de indagación en el ciberespacio u otros medios, la cual contempla diversidad de conocimientos respecto a su propia naturaleza: la fauna que la habita, la flora nativa, el clima, sus paisajes, etc.

Imagen topográfica de “América del Sur”
Observaciones de esta etapa: Probablemente cueste la tarea de investigar respecto a ese territorio y cómo organizar y ubicar la información recopilada. La búsqueda estará mediada por los nombres oficiales de localidades o territorios políticos que ya se han fijado. El énfasis es que se trascienda aquella barrera para llegar a lo que comprende la naturaleza de la zona elegida, pensándola desde una perspectiva naturalista e incluso “pre-colombina” si se quiere.

Es importante, también, que exista libertad en los medios que se utilicen para ir cartografiando el territorio escogido. Por ejemplo, pueden recolectarse imágenes o pequeños textos, citas, obras de arte que aludan a su zona, etc.

También se pueden utilizar distintos formatos de mapa del territorio: mapas mudos, topográficos, de límites alternativos -como mapas de pueblos originarios-, entre otras.

Ilustración mapa de “América pre-colombina” o “Abya Yala”

 

Luego, para organizar toda la información recopilada respecto del territorio o zona elegida se pueden utilizar distintas leyendas, como asignar colores a los distintos animales que habiten el territorio, pintar dónde podrías ubicarlos, usar distintas líneas que demarquen límites diversos, crear distintos signos para indicar lugares específicos. Las posibilidades son abiertas y sólo limitadas por la imaginación.

En una segunda etapa, una vez se esté conforme con la información contenida en el mapa de creación propia. La idea es transformar toda esa información en un mapa interactivo.

Finalmente, se hará el ejercicio de elegir una zona de interés con el fin de expresar o representar, de manera creativa (cómic/viñeta, dibujo, un fragmento escrito…) cómo me imagino habitando ese lugar elegido.

La siguiente actividad es una invitación a explorar nuestro territorio dentro de los límites que nos permite el actual encierro. Para ser realizada sólo se necesita de un celular que tenga captura fotográfica y que posea la herramienta de edición de fotos (colores y texto).

Cuando somos niñxs, poseemos una curiosidad insaciable de querer saberlo todo, somos investigadores, exploradores. Pareciera que somos naturalmente más creativos, utilizamos todo lo que tenemos a mano para diseñar dispositivos con los que jugar. Transformamos nuestro territorio hacia conveniencias más lúdicas y conectamos de manera intuitiva con lo natural.

Producto del encierro de los últimos meses, quizás se nos ha hecho más complicado el conectar con lo que nos rodea, como también con los demás debido a la distancia que se ha generado entre uno y otro. Es por ello que el trabajo que realizaremos, tiene el propósito de intentar revincularnos al espacio que habitamos, detenernos a explorar y analizarlo, y así poder expresar: cómo nos sentimos dentro de el, qué cosas nos llaman la atención, qué nos gustaría mejorar, quitar o cambiar, cuál es mi lugar favorito, etc. Así que, ve por tú celular y comencemos!

Todas las casas son distintas

Algunas tienen más de un piso, otras tienen patio, las hay también en lo alto de los edificios, hay de madera, de concreto, en fin, interminables tipos de casas. Pero sea de la manera que sea, es nuestro hogar y debemos aprender a querer el lugar donde vivimos, y para esto, primero debemos conocer muy bien el espacio que habitamos. ¿Qué tan bien conoces tú casa? Piensa en tú lugar favorito, dónde vas cuando tienes calor, en dónde te sientes cómodo, dónde descansas, cuál es tu ventana preferida, dónde vas si estás triste, qué parte desearías que fuera distinta, lugares que tengan un significado para ti y tómales una foto. Siéntete con la libertad de recorrerla por completo, como si fuese un misterio que resolver y la casa fuera a entregarte las pistas necesarias. Te dejo algunas de las que yo tomé (también puedes revisar tú galería, quizás hayan momentos valiosos que fotografiaste y ni siquiera recuerdes).

 

Una vez que ya tengas varias fotos y sientas que has recorrido lo suficiente, podemos comenzar con la actividad

Paso n°1: Para esta primera parte, intentaremos comunicar a partir de las sensaciones y emociones Revisa con atención las fotos tomadas. El objetivo, es que puedas asociar algún elemento de la foto que sea significativo para ti, esto puede ser, una nube, un cerro, el sol, un ave en el tejado, un árbol, una ventana, un auto, un poste de luz, un edificio, una grúa, una calle, una roca, una muralla, una ventana favorita, una planta, un rincón, una puerta, cualquier cosa que se te ocurra y le asocies una emoción que represente lo que sientes hacia ese lugar u objeto (alegría, cansancio, risa, enérgico, amor, entretención, incomodidad, pena, por ejemplo).

Debería resultar algo así:

La casa que se encuentra en la palabra “nostalgia”, es donde viví hace años atrás. Tengo muchos recuerdos de todo tipo de cuando vivía allí, por lo que a veces al mirar por la ventana me produce una sensación nostálgica de querer volver y revivir ciertos momentos.

Paso n°2: Vuelve a revisar las imágenes en las que escribiste las emociones, y esta vez en la versión de la foto sin texto dibuja, pinta, modifica, agrega, quita, lo que se necesite para que represente para ti un espacio o lugar ideal. Aquí es cuando debes dejar correr tú imaginación, y diseñar lo que realmente quieras.

Ese árbol que se ve justo sobre mi antigua casa es una araucaria. Siempre me ha parecido un árbol muy bello y místico, me gustaría poder verlo en su totalidad, sin estar tapado por edificios, como una escena que refleje más la naturaleza, con más nubes (de paltas y tomates), y sentirme tranquilo cuando mire por la ventana.

Paso n°3: Una vez hayas acabado todos tus diseños, compárteselos a alguien que haya realizado la misma actividad, o simplemente a quién tú desees explicando qué fue lo que dibujaste y por qué.

Una parte crucial para conocer mejor a lxs demás, y al mismo tiempo a nosotrxs mismxs, es el enseñar parte de lo que somos, de dónde venimos. A veces nos avergonzamos de esto, porque creemos que la gente se podría burlar o criticar esa parte de nuestra intimidad. Pero en realidad, nadie debería avergonzarse del lugar de dónde proviene y que habita, porque es base a este que nuestra persona se va construyendo, y al igual que el espacio que habitamos, nuestra esencia es única. Así que no sientas miedo, y enséñale a alguien que quieras, el orgullo de ser habitante de tú espacio!.

 

Indicaciones para hacer champú de quillay

A través de la escuchas creativas de Cecrea, específicamente las de Temuco y Santiago, fue posible primero entrever que les niñes asistentes sienten que la escuela perdió su sentido, que van más que nada a jugar con amistades pero que lo que aprenden está muy desconectado de lo que les gusta de verdad. En la primera escucha creativa del 2019 se trató el tema del medioambiente en general, a partir de los cuatro elementos de la naturaleza. Les niñes mostraron su inquietud por el cambio climático y por el uso de la naturaleza por parte de los humanos, lo anterior se ejemplifica en la frase: “si ocupamos mucha agua se va a gastar toda”. Así mismo se muestra un interés por contribuir al cuidado de la naturaleza y por conocerla más.

A partir de lo expuesto anteriormente, y del interés de les niñes sobre la naturaleza y el cuidado de ésta es que en mi propuesta de ensayo se basó en acercar a les niñes a la naturaleza y la naturaleza a éstos para crear productos a partir de lo que tuvieran alrededor. En mi caso, hay mucho Quillay, por lo que propuse crear un champú de Quillay.

Indicaciones para hacer champú de quillay

La idea es hacer una invitación abierta a que les niñes puedan explorar la naturaleza que tienen cerca y proponer productos para crear, tanto cosas ya exploradas (como el champú, el jabón, etc) como cosas que ellos puedan proponer.

La idea de este ensayo nació desde el cumulo de problemáticas que podría presentar la virtualidad para la realización de los laboratorios mandrágora. Por esta razón, hubo una primera etapa de darle vueltas a la problemática en general.

Fondo “no virtual”

Luego de esta primera problematización, la idea que me surge es acerca de construir de a poco un espacio cómodo para quien participa de los laboratorios.

Para eso me inspiro en los fondos virtuales de Zoom, con lo que puedes jugar de la misma manera en que las películas interactuan con la pantalla verde.

Entonces pensé en que cada participante pueda tener su propio fondo “virtual”. Pero la gran diferencia es que este fondo correspondería a un artefacto fuera de la virtualidad, para interactuar más con lo análogo como lo mencionó Javier en una de las sesiones.

Desde ahí se me ocurre ocupar uno de los formatos más familiares en la escolaridad y en el imaginario popular: la cartulina.

Para sintetizar la actividad, les participantes deben crear un fondo que les acompañara en la virtualidad durante las sesiones. Este fondo puede ser hecho en una cartulina de un pliego para mayor comodidad y allí se puede desplegar cualquier material visual que quieran mostrar les participantes: dibujos, recortes, escritos, formas, colores y lo que quieran. Luego se puede colgar atrás de les participantes en sesiones de videollamada.

La variación de Zoom consiste en que se puede realizar el ensayo en formatos más pequeños como hojas de papel; sacarles una foto y usarlo como fondo virtual en llamadas de Zoom.


La idea de este ensayo emerge en parte de la inspiración en las escuchas creativas de CECREA del año 2020. Una de las actividades de CECREA Vallenar consistía en construir refugios, ya sea haciéndolos o describiéndolos. Es así como pensé en que podía existir una especie de refugio para la virtualidad, donde un fondo “no virtual” hecho por les participantes podría ser un acercamiento a generar un espacio virtual de confianza con el resto del grupo. De este árbol de ideas también me nació la idea de que crearan su propio avatar para adentrarse en los laboratorios.

Crea tu avatar

Complementando la idea de un acercamiento a los encuentros virtuales, me vino la idea de traer el concepto de avatares en internet para el trabajo con el laboratorio mandrágora.

Los avatares se usan generalmente en casi todo tipo de paginas webs, redes sociales y videojuegos. El avatar es una forma de identificarse en el mundo virtual sin correr el peligro de la sobreexposición de la propia imagen en redes sociales. Principalmente en niñes esta ha sido una herramienta fundamental para proteger su navegación por el complejo mundo de internet. Siguiendo esa linea, toma todo el sentido pensar en un avatar para esta primera etapa de exploración en los laboratorios virtuales.

La idea de este ensayo toma varias inspiraciones para germinar. En primer lugar, toma la idea de los autoretratos, tanto en el arte en general como en las escuchas creativas de CECREA. Por lo tanto, varios de los ejemplos que se visualizan en el ensayo provienen de la idea del autoretrato, y varias de ellas, específicamente del autoretrato en niñes. Por otro lado, emerge lo anteriormente dicho sobre avatares en internet y su amplia gamma de posibilidades.

Este ensayo llegó a su variación final cuando introduje indicaciones para la construcción del avatar al interior del propio ensayo, con el fin de dejarlo encapsulado en la siguiente imagen.

Luego llegó la hora de hacer mis propios ensayos.

[Agregado el 16 de septiembre]

Avatar de Álvaro

Fondo no virtual de Álvaro

Entonces, ese correspondería al ensayo que me gustaría que hicieran para las próximas sesiones. Esta fue la ruta creativa de las ideas que presenté en la sesión del 20 de agosto.